En el podium como líder de la Combinada...El día de descanso me ha venido de fábula: descansar de la batalla campal de Lieja, el viaje, los nervios de las etapas por los Países Bajos... la verdad que a priori uno podía pensar que era demasiado pronto pero visto lo visto, tanto a mí como a los compañeros tocados como os digo nos ha venido muy bien.
La charla que nos dio Pino esta mañana en el autocar era proteger y cuidar todo lo posible a Gustavo Veloso, a Eze y a Gustavo Domínguez, ya que eran los que peor estaban por la caída. La fuga surgió por que me metí en varios cortes y estábamos algunos equipos representados.
En el pelotón y sobre todo los equipos con intereses en llegar al sprint en ningún momento nos dejaron coger grandes diferencias, con lo cual se sabía de antemano que la fuga estaba condenada. Así que visto lo visto el siguiente objetivo era el maillot de la montaña con el puerto de 3ª que había en el recorrido. Mis compañeros de fuga también lo sabían y en todo momento estuve muy vigilado y apenas me dieron margen de maniobra.
No podía ser, con lo cual el objetivo era llegar lo más lejos posible... eso sí mi consigna era no darlo todo, guardar, ya que esto acaba de empezar. La fuga, se sabía -como así fue- que no llegaría a prosperar... ya vendrán días más propicios para ello. Muchísimo calor y sobre todo mucha humedad, sobre 37 grados... Vidal (el director que me seguía) no paraba de decirme que comiera todo lo posible y sobre todo que bebiera abundantemente... creo que habré ingerido sobre 4 litros, alguna lata de coca cola, bidones con agua y con sales... Y así hemos ido devorando kilómetros y circulando por carreteras muy sinuosas y con mucho viento. Atrás, el pelotón, como si fuera un ave rapaz divisando su presa y esperando el momento oportuno para darnos caza. Mientras tanto yo intentaba luchar por el sprint solidario... que conseguí. Fuimos engullidos por el pelotón y mi misión era estar al lado de Eze y pasar con él lo más adelante posible el durísimo repecho de la Ermita.
Al final la jornada nos ha salido redonda: el maillot del Xacobeo se ha dejado ver, los compañeros tocados han salvado el día, el sprint solidario y el maillot de la Combinada al bolsillo y los aplausos y el cariño del público en el podium.
El verde de las tierras holandesas ha desaparecido, a cambio: muchos olivos y frutales por los pequeños pueblos que transcurría la carrera, se veía publico. El resto de la carretera, como es normal, no se veía a nadie. En la salida de Tarragona un gentío enorme, no había sitio para pasar, la gente se volcó con los ciclistas y eso es un gran apoyo para nosotros...
Quiero dar las gracias a todos por las muestras de apoyo que me transmitís a través de este blog. Os puedo asegurar que son de gran ayuda...
(Vinarós-Castellón, 3 de septiembre de 2009)